miércoles, 27 de enero de 2010

Solo los angeles tienen alas

Ya me conoceis, no es ningún secreto, soy amante de listas y catálogos, que nos definen y nos juzgan. Toda la vida intentando huir de prejuzgar y señalar, pero supongo que hay vicios de los que no se puede escapar. Cuantos años de enseñanzas morales en la basura. Así soy yo. Sobreviviendo de recaida en recaida.
Tranquilos, bajo esta fachada de gilipollas insufrible, no se oculta otra cosa que un montón de sensibleria barata, que se conmueve con el sueño de cualquier niña de barrio.
Y es que, es ahí donde se oculta mi categoria favorita. Aún no se si es la fragilidad o la limitación de su sueño. El caso es que las adoro.Chicas inditex.



Los ángeles de Amancio. No solo forman parte su plantilla. Son algo más. Son como las cebras del mundo urbano. No hace falta que sepas de zoología civil, podrás distinguirlas de la manada desde la distancia.
Sorry darling, las mechas te delantan. No solo dicen los ceros en tu nómina, dejan ver tus más profundos anhelos. Si, esos que destrozarán un contrato basura. Clarence no se gano sus alas doblando lineas básicas.
¿Y qué puedo ver? Puedo ver que odias a tus compañeras, es la selección natural, solo sobreviven las mejores. Puedo ver, que a tu novio lo vistes tú, de hecho cuentan con ello. Pero sobre todo puedo ver, y sé, que te sientes sola, sola e indefensa en medio de esa jungla de pintalabios. ¿Triste?. No.
¿Saben quien está de verdad triste? Una chica ex-inditex. Podrán reconocerlas, paseando en el local de moda, con el mismo peinado, con el mismo novio, pero eso si, con el corazón roto.
Esa es la peor lección, aprender que no siempre se puede ganar. Aunque mejor se lo dejo a Marc Cherry que en esto de escribir sabe un rato más que yo


martes, 5 de enero de 2010

Aprendiendo a vivir

Conclusiones. Es el resultado de unir lo que tu sabes, a lo que yo sé, a un conjunto de pruebas circunstanciales. Ya se que no es de la RAE, pero a mi me vale, y como por ahora soy cabeza pensante y ejecutora, pues lo vamos a dar por valido.
Vale que no siempre lo conseguimos, que no siempre nos gusta o es lo que esperabamos. Pero es innegable el placer de concluir. No es que menosprecie el valor de las palabras, yo también disfruto del divagar del lenguaje, pero si al placer de tu compañia añadimos el sabor de sentenciar de mutuo acuerdo. Concluyamos pues.
Yo, amante del más puro caos, del lado de lo onírico y del desorden. Buscandole un sentido más que deductivo a las cosas. Ahí que joderse. Al final resulturá que soy el más acérrimo seguidor de las teorías finalistas. Bueno tampoco hace falta ponerse dramático, ¿de eso va la evolucion,no? Corolario
Deambulamos por el mundo, en busca de conclusiones, resoluciones, y demás consecuencias que nos hacen avanzar y completar el complejo puzzle que nos rodea. Y así evolucionamos en una versión 1.1 de nosotros mismos, casi exacta pero mejorada. Una conclusión acertada es una lección aprendida.

Y ahora para bajar todo este endulzamiento de lecciones aprendidas, y deducciones lógicas al más puro estilo Cameron me voy a dejar de moralejas de tres al cuarto y me despido con un maestro:

¡Que nadie duerma! ¡Que nadie duerma!
¡También tú, oh Princesa,
en tu fría habitación
miras las estrellas
que tiemblan de amor y de esperanza...!
¡Mas, mi misterio está encerrado en mí,
¡Mi nombre nadie lo sabrá!. No, no
Sobre tu boca lo diré
Cuando la luz brille
¡Y mi beso fulminará el silencio
que te hace mía.!


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lunes, 4 de enero de 2010

Más extraño que la ficción

Decir que he hecho algo en tan familiar periodo vacional es decir demasiado. Aun así reservé tiempo más que suficiente ( que se lo digan a mis padres) para actualizarme de forma maratoniana en cuanto a series se refiere.
Lo de la intriga, el no saber hacia donde van y todo eso está genial, pero de vez en cuando, no con demasiada frecuencia, me gusta saber a que atenerme. Adivinar, sin leer spoilers saguinarios guiones futuros. Es por esto y mucho mas, que los maratones incluyen tanto obras maestras como algunas otras de dudosa calidad.
El tiempo, con la ayuda de mis ridículas retribuciones me llevan a tontas conclusiones. Y es que sin grandes guiones, ni giros en la trama, los yankis manejan la ficcion como nadie. No es que seamos torpes, que también. Es que hay cosas que solo ocurren al otro lado del charco:

4 Cliches que nunca ocurrirían aquí
1.Momento: Beso inorportuno que no debería ocurrir. Tranquilos alguien llegará justo en ese momento, pillandolos, pero se irá antes de poder ver el rechazo, o la disculpa por parte de alguno de los dos.
Vamos me dices a mi que ves un beso de esos, y no te quedas hasta el final. Acabáramos. De allí no te mueves hasta que no se termine eso, que luego la gente quiere detalles.

2.Momento: Un amig@ te mete en un lio, ero su arrepentiento es tal, que con una disculpa de lo más bonita, ayudado del último tema de moda: todo arreglado. La vida sigue igual.
Debe ser que "I'm so sorry" suena mejor que "Lo siento mucho". Quizás la elección del hilo músical no es la correcta. Porque aquí seremos muy rencorosos pero una simple disculpa poco soluciona.

3.Momento: La ecuacion Chico+Chica+Alcohol tiene una única solución.
Aquí, yo creo que es un sistema compatible indeterminado, con infinitas soluciones, pero atreviendome a adivinar que ninguna implica actitud lasciva. Entre que toleramos mejor el alcohol y que con 17 años no tenemos cuerpos esculturales pues imaginaos. Es el sol de West Bervely...

4.Momento: Sin ningún lugar a dudas, cuando decidas contar el secreto que llevas guardando 3 temporadas y media, te va a pillar justo la única persona del cast que no quieres que se entere.
Imposible, Imposible e Imposible. Con la de precuaciones que tomamos como si fuera posible que te pillarán. Tonos inaudibles, vista de lechuza, en fin lo que se llama estar preparado.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Eyes Wide Shut

Abres los ojos. A la hora de siempre, con el mismo frio que ayer. Ese colchón sigue destrozando cada hueso de tu cuerpo. No. No vuelvas a cerrarlos. No cuentes hasta tres. Sigue sin dormir contigo.
Aquí tienes mi regalo, dijo la naturaleza. Un nuevo día. Una hoja en blanco. Muevete. Y es que no basta con rezar. Fee y acción. Me rio yo del sino y demás escrituras ancentrales. Estas lineas las escribo yo.



Estarán llenas de faltas de ortografía, llenas de tachones o tonterias al más puro estilo teen. Pero bueno la saga Crepusculo con poco más se convirtió en best-seller.
Libre albedrio, lo llaman. Es la lucha por ganar la partida, por ser ese cool rider con el que tu sueñas, y reir, y bailar. Y en definitiva cerrar los ojos esta noche de nuevo sabiendo que di en las teclas que queria dar. Despacio. Sin prisa.

Moraleja: Si hace tiempo que mandaste el destino a Utrera (ese es mio), solo un consejo: Hay que rezar remando a la orilla.

jueves, 3 de diciembre de 2009

La delgada linea roja

Si. Hoy puedo vaticinar la derrota. Es como cuando el ambiente se electrifica y puedes sentir la tormenta avecinarse. Pero lo dificil no es sentirla, ni siquiera asumirla. Cualquier cobarde hijo de vecino sabe hacer eso. La mayor dificultad es evitarla.
Victoria. Dulce placer. No hay mejor victoria que la conseguida cuando se estaba saboreando la hiel del fracaso. Y me cuento 20. Sobre todo si la batalla fue cruel y sangrienta. Manipulación y sin sabores están servidos.



Entonces cambia el sabor, a veces incluso el olor. Y es que los ojos del ganador brillan más. Sea cual sea la recompensa. Adentranse en la maleza con una venda en los ojos es lo que tiene, en la salida no solo hay luz, también hay gloria.
Sonrie. Olvida ese gesto de altaneria, que antaño asustó al adversario, la batalla terminó. Muestra al mundo que tú no eres uno más. Enseñanos lo que eres. Eres un jodido privilegiado: has ganado.
Ahora solo queda recoger los restos del naufragio. Daños colaterales que los llaman.

Moraleja: Ganar no es sinónimo de salir sin magulladuras. Be carefull honey! No hay nada más peligroso que una herida mal curada.

martes, 10 de noviembre de 2009

En algún lugar de la memoria

Dicen que la naturaleza es sabia, pero no por eso justa. Dones entregados de forma no demasiado equitativa, cualidades en desequilibrio y demás atrocidades que nos impiden competir en igualdad de condiciones. Ante eso nuestro cuerpo que más justo si que es, se encarga del resto. Así que yo que de otras cosas no ando sobraó, desarrolle hace más tiempo del que soy capaz de recordar, una capacidad, yo diría que casi sobrehumana para fijarme en los detalles.
Y direis:¡Genial! Pues no, amigos, que no te cuenten rollos, es la capacidad más coñazo que una persona pueda resistir.
Un día te despiertas, sales a la calle, y sin pedirlo ni esperarlo: "mira si es...¿Quién cojones es?Me suena su cara...".Hasta aquí nada que objetar. Como cualquier hijo de vecino reconocemos a alguien que nos es familiar y no somos capaces de recordar quien es. Don' worry. Cuando estemos cenando como si de un flash se tratara lo recordaremos y vivieron felices y comieron perdices.
Pues he aquí el dilema. Cuando eres de los que observan, de los que llevan el wireless normalmente ON, se plantea una duda. ¿Realmente conozco a esa persona o puede que me haya cruzado antes y me fijara tal como ocurrió hoy? ?Realmente sabemos nuestros nombres, o solo llevaba un cinturón que me dejo ciego? Y es que cualquier bofetada a una norma estética o de estilo, un tono más chiriante de la cuenta o una halo que me deslumbre puede ser motivo para distraer mi atención provocando que en un segundo encuentro me parezca conocid@.



En bref. Tras años y años de investigaciones y estudios cual aprendiz de periodista no he conseguido hallar la solución. Me rindo.
Llegados a ese punto, solo te quedan dos alternativas: Dejar que el azar sea quien decida si os conoceis de algo, trayendo de nuevo a tu memoria su identidad, o hacer alardes tontos en busca de respuesta, cual animal pavoneandose frente a una hembra. Lo que nos lleva a otra cuestión: Si no eres capaz de acordarte, ¿Realmente es tan necesario saludar?

Moraleja: Como tengo visto y comprobado la imposibilidad de distinción entre ambas situaciones, pues en un intento de facilitarme la vida, ya sabeis el rollo ese de la ley del mínimo esfuerzo y demás panplinas que se asocian a los nacidos después del 80, decidí cree siempre que se trataba de alguien que no conocía. En cuanto a vosotros... ya lo pensaré mañana.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Adivina quien viene esta noche

Supongo que si hay algo que nos mantiene en la brecha es la incertidumbre. El dormir o intentarlo sin saber muy bien que ocurrirá. Nos hace estar expectantes, nos hace no perder la concentración porque esa intriga es la que sostiene a los personajes de esta historia: es la capacidad de sorprenderse.
Sorpresas. Siempre he oido por ahi que la experiencia no solo destroza tu imaginación y tu jovial tez, también jode cualquier posibilidad o esperanza de sorprenderse. Jodidos conductistas menospreciando constantemente el poder de la mente. Que sean menos agradables no significa que desaparezca de nuestra vida.
Atrás quedan los regalos cuando vuelven de viaje, las cartas de amigos de campamentos, y los examenes cuando la clase se alborota, pero tranquilos amigos de lo imprevisto, que la Gemio prefiera la radio no significa que se terminen las sorpresas. Al contrario no han hecho más que empezar.



Sed bienvenidos. Os doy la bienvenida al mundo en el despues de 4 años trabaja debajo de casa, ese tema si que entraba en el examen y los regalos no siempre son de tu agrado. Aun así no sufrais, disfrutad de las agradables y aprended a reiros de las que no lo son tanto, al fin y al cabo que sería de este cuento sin el gusanillo de lo imprevisible.

Moraleja: Con esto de sorprender solo tiene uno que tener una cosa en cuenta. Asegurarse de no ser el sorprendido cuando pretendias ser el artifice de la misma. Y es que yo siempre lo he dicho: la mejor de las noticias llega en el más inesperado de los momentos.